La incidencia de hongos en los cultivos vegetales es inexpugnable, debido a que estos microorganismos son altamente cosmopolitas y prevalecen en todos los ecosistemas existentes. No obstante su existencia y rol es indispensable para la vida en nuestro planeta.
Así como los insectos, el reino fungi tiene labores importantes en el ciclo de la vida de los biomas y su respectiva flora y fauna.
En el caso particular del suelo, existe un balance perfecto entre microorganismos benéficos y patógenos.
Este crucial equilibrio se ve erosionado cuando se generan condiciones propicias para que cualquiera de los dos grupos prevalezca sobre el otro generando un desbalance.
Factores que desestabilizan el equilibrio entre hongos benéficos y patógenos
Habitualmente los factores etiológicos de las patologías fúngicas, son las condiciones climatológicas como alta humedad relativa, temperatura elevada y baja incidencia de luz solar, aunado a un sistema inmune comprometido, que puede ser consecuencia de algún trastorno metabólico generalmente asociado a una nutrición insuficiente.
Cuando el equilibrio se inclina hacia la prevalencia de los hongos indeseables, comienzan las enfermedades en los cultivos.
Existen primordialmente 2 categorías de hongos, en función del tejido o región del sistema vegetal con el que comienza la patología.
Primeramente están los hongos radiculares que como su nombre lo expresa, prevalecen en la biomasa radicular.
Seguidos de estos, pero no menos importantes, están los hongos foliares, que su patogénesis involucra centralmente la región aérea del tejido vegetal.
En este artículo nos centraremos en los hongos foliares de mayor importancia económica en México.
Principales daños que provocan los hongos foliares en tus cultivos
Roya
Puccinia graminis es un hongo que se deposita en las regiones aéreas de las plantas, una vez depositadas las esporas comienza su desarrollo a hifas y micelios. Para lograr esto, el hongo al no ser autótrofo comienza a extraer azúcares de la savia de la planta.
Conforme se va multiplicando y diseminándose por todo el tejido vegetal, es letal para estas regiones y empieza a morir cada una de las partes invadidas de la planta. Esto como resultado trae disminución del desarrollo de la planta, baja floración, baja fructificación y muerte total del cultivo.
Su cuadro sintomatológico se caracteriza por manchas “aterciopeladas” de color naranja-rojizo en el haz y enves de las hojas, que mas adelante la cubren por completo.

Cenicilla
Las esporas fúngicas germinan en la superficie de las hojas y los micelios crecen y se ramifican en la superficie de la hoja. Se producen estructuras pequeñas llamadas haustorios, desde los cuales los hongos penetran la célula de la planta y consumen los nutrientes de la capa epidermal de la misma.
La mayoría de hongos permanecen en la parte exterior de la superficie de la planta. En el micelio en la superficie de la planta, se forman nuevos conidióforos, estructuras que contienen esporas nuevas, las conidias.
Estos conidióforos son el crecimiento fúngico algodonoso tan típico del mildiu polvoriento. Solo en pimiento, la infección (por Leveilula taurica) ocurre a través de las estomas y el hongo crece dentro de la hoja. Más adelante, los conidióforos también se desarrollan de las estomas.
Los síntomas son colonias blancas y algodonosas mayormente en el haz de las hojas. En caso de epidemia grave en cereales, las espigas también pueden resultar afectadas.

Fumagina o Negrilla
La fumagina se presenta inicialmente como una capa fina de color negro que es el micelio del hongo que se desarrolla sobre los órganos aereos de la planta, donde los insectos han dejado residuos de los glucidos de la planta.
Más tarde esta capa engrosa y se hace una costra, esta resulta en medio físico que obstruye la fotosíntesis así como entorpece la transpiración y respiración de la planta, lo que lleva al colapso generalizado.
Asimismo, la fumagina le quita valor comercial a los frutos, repercute en la calidad y cantidad de la producción de los productos agrícolas.

¿Cómo proteger tu producción agrícola ante la aparición de hongos foliares?
No existe mejor protección que la prevención y en este sentido es de vital importancia aportar los nutrientes necesarios en nivel suficiente para que no se violente el metabolismo de las plantas y estén siempre competentes para combatir la incidencia de cualquier patógeno.
Asimismo, para minimizar la probabilidad de infecciones es recomendable realizar aplicaciones preventivas de antisépticos foliares para disminuir la carga fúngica depositada en los tejidos y en las superficies, así como eliminar las esporas suspendidas en el aire que eventualmente se depositarán en los tejidos.
Antiseptika: la solución más efectiva para deshacerte de hongos foliares sin dañar tus cultivos
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Antiseptika elimina en cuestión de horas toda espora o micelio imperceptible a la vista pero existente depositado en los tallos, hojas, agroplásticos, suelo así como en suspensión en el aire, resultando en un ambiente totalmente esteril como sala de quirófano.
Esta tecnología única e irrepetible es un antiséptico de tejido foliar, con vida media ambiental de 4 horas, sinónimo de 4 horas de intervalo de seguridad.
Esto significa que puede ser usado durante tu cosecha sin problema alguno en términos de restricciones, ya que no es detectable después de estas 4 horas.
Por esta razón, no debes esperar a tener problemas de hongos foliares. Anticípate y prevenlo con Antiseptika.

