Las deficiencias de nutrientes son uno de los principales factores limitantes de la productividad agrícola.
Aunque muchas veces pasan desapercibidas en las etapas tempranas del cultivo, sus efectos pueden ser devastadores: reducción del crecimiento, debilitamiento del sistema fotosintético, menor floración y frutos con calidad inferior.
El impacto silencioso de las deficiencias nutricionales
Estas deficiencias pueden originarse por distintos factores:
- Suelos degradados o con pH inadecuado
- Baja disponibilidad de micronutrientes
- Prácticas de fertilización desequilibradas
- Estrés ambiental (sequía, exceso de lluvia o bajas temperaturas)
Cuando la planta no puede absorber o movilizar correctamente los nutrientes esenciales, su metabolismo se desacelera, afectando el desarrollo de hojas, tallos y raíces.
Si los cultivos tienen alguna deficiencia nutricional, suelen incapacitarse para sintetizar clorofila, por lo que pierden su color verde, estado al que se le conoce como clorosis.
Recordemos que el cloro en su estado natural es un gas amarillo – verdoso; precisamente la palabra “cloro” viene del griego χλωρος, que significa “verde pálido”.
La sintomatología visual es la primera herramienta disponible para conocer la situación nutricional de una planta y la identificación de los signos de hambre de nutrientes.
No es la herramienta más precisa ni recomendada, pues existen múltiples excepciones y casos particulares por cultivos e incluso variedades; sin embargo, es el acercamiento más rápido hacia la búsqueda de una razón de esta manifestación.
Los síntomas de deficiencias nutricionales resultan de un desbalance metabólico dentro de la planta, asociado con la función de un determinado nutriente que participa como elemento esencial en un proceso fisiológico, ya sea activando o regulando la velocidad de un proceso enzimático, o bien porque el nutriente es un constituyente estructural de un metabolito esencial o de una estructura molecular.
¿Por qué las deficiencias nutricionales son un problema crítico en tus cultivos?
Cada nutriente tiene una función específica en la fisiología vegetal.
- El Magnesio (Mg) es el átomo central de la molécula de clorofila y esencial para la fotosíntesis.
- El Zinc (Zn) participa en la producción de auxinas (hormonas de crecimiento) y enzimáticas.
- El Hierro (Fe) interviene en la síntesis de clorofila y la respiración celular.
Cuando alguno de estos elementos falta o está presente en forma no disponible, la planta muestra síntomas visibles como hojas cloróticas (amarillentas), necrosis en bordes o brotes deformes, pero también presenta alteraciones invisibles como baja eficiencia fotosintética y menor capacidad de absorber agua y nutrientes.

Tecnologías inteligentes Benaiah Agrum: solución integral ante deficiencias múltiples
Nuestra innovación se enfoca en desarrollar fertilizantes inteligentes con entrega dual, una fracción de acción inmediata y otra de liberación progresiva, para garantizar una absorción eficiente y sostenida de los nutrientes.
Algunos de los fertilizantes orgánicos de alta eficiencia que hemos desarrollado son:
1. RuBisCO₂-Mg, fertilizante de magnesio quelatado al 50%
El Magnesio es el corazón de la molécula de clorofila. Su ausencia limita la fotosíntesis y provoca clorosis internerval en las hojas más viejas.
RuBisCO₂-Mg aporta Magnesio en dos formas:
• 30% de liberación inmediata gracias a agentes quelantes de nueva generación.
• 70% de liberación progresiva mediante nanopartículas de MgO.
Además, contiene ácido glutámico, precursor de la clorofila, que aumenta la tasa fotosintética y la fijación de CO₂, logrando una planta más vigorosa, verde y productiva.
Su uso permite reactivar la maquinaria fotosintética y mejorar el metabolismo energético de la planta en pocos días.
2. DUALZINC, fertilizante de zinc al 50%
El Zinc es vital para la producción de auxinas (hormonas que regulan el crecimiento y elongación de tejidos).
Su deficiencia se manifiesta con hojas pequeñas, entrenudos cortos y clorosis en hojas jóvenes.
DUALZINC ZnO 50% integra una nanosuspensión de EDTA-Zinc y ZnO, que garantiza una entrega inmediata y sostenida.
Esta tecnología mejora la absorción y movilidad del Zinc dentro de la planta, corrigiendo deficiencias crónicas y agudas.
Su aplicación favorece un crecimiento uniforme, formación de brotes sanos y aumento de la floración, lo que se traduce en mayor rendimiento y mejor estructura vegetal.
3. IRONBOOST, fertilizante de hierro quelatado al 50%
El Hierro es esencial para la síntesis de clorofila y la respiración celular.
Cuando escasea, la planta desarrolla clorosis en hojas jóvenes que limita la producción de energía.
Ironboost FeO 50% combina EDTA-Fe y FeO en una nanosuspensión que ofrece suministro inmediato y progresivo.
Corrige rápidamente la clorosis férrica y reactiva el transporte electrónico y la fotosíntesis, devolviendo el color verde intenso a las hojas.

Tuvimos la oportunidad de aplicar la combinación de estos nanofertilizantes en un cultivo de ejote en Puebla el cual presentaba un desarrollo limitado.
Mira el caso de éxito completo aquí: